Jet Lag

Me levanté a las 6 de la mañana, como quien se levanta con culpa y confusión sin recordar exactamente la hora ni el momento en el que se durmió, y uno se encuentra amaneciendo de esa siesta extendida que no se debía hacer.

No sé cual es la traducción de “jet lag” más que ¨tener el reloj interno totalmente dado vuelta después de pasar un tiempo en algún lugar en el mundo con una zona horaria diferente¨, con el horario completamente al revés estoy yo después de haber pasado 2 semanas en Australia.

Me gusta la mañana. Me acuerdo de llegar a Chennai en India, en donde estuve 3 meses para dar clases en una universidad, con las horas de sueño en cortocircuito. Los primeros días me acostaba completamente fundido a las 9 de la noche para levantarme a las 5 de la mañana, y así practicar música mirando una ventana oscura que luego le abría el telón al espectáculo del amanecer.
Quise mantener ese ritmo de vida mañanero y me duró sólo unos días. Fue hasta que en la escuela de música hicieron un concierto de bienvenida después de la cena. Duró hasta las 2 de la mañana y si bien ya pasadas las 11 de la noche estaba cabeceando algunos goles de almohadas imaginarias, al acostarme pasada la medianoche supe que mi vida mañanera, de practicar hasta ver el amanecer y de sentir que el mediodía era la mitad del día, se terminaba ahí.

Así es mi vida en la música, con horarios que cambian igual que los puntos en el mapa en donde me voy perdiendo y encontrando. A veces fantaseo con la idea de tener una cotidianidad con más rutinas de tiempo y espacio, aunque no me dura mucho ya que viajar es algo que me fascina.

Ayer, 11 de junio, viví un día de 36 horas, que comenzó bien temprano en Melbourne con dirección al aeropuerto, y terminó en el norte de Manhattan, reencontrándome con mis bajos y mis afectos en casa. Hoy me desperté a las 6 de la mañana y si bien ya había amanecido, estuve practicando música temprano al lado de mi ventana. Estoy feliz de estar en casa y de que mi casa sea también el mundo.

1982319_10153309685041183_3391989956849973707_n

Anuncios

Consejos para mejorar en la música

A veces recibo mensajes pidiéndome ¨tips para mejorar en el bajo¨. Es una pregunta realmente muy difícil de responder de forma global, porque cada uno de nosotros es diferente, y cada uno tiene formas distintas de absorber la información y así formar un lenguaje musical más rico. Mentiría si dijera que hay un ejercicio que funciona para todos por igual, por eso ordené esta lista de prioridades con algunos consejos al respecto:

1. Saber la razón por la que uno quiere mejorar y, junto a la música que más nos apasione, encontrar ese impulso enorme que nos va a llevar a poder dedicarnos a mejorar en la música y en el instrumento.
2. Estudiar y practicar con dedicación por horas y horas cada día. Pero estudiar siempre de forma musical, creativa e inteligente.
3. Si el punto anterior nos bloquea, es fundamental saber que hay soluciones:
a) Aprender a transcribir, a sacar músicas de oído y transferirlas al instrumento para incorporarlas en nuestro lenguaje musical. Si esto es complicado, ir a los puntos ¨b¨ y ¨c¨.
b) Tomar clases con un docente y elegirlo por su cualidad como maestro más que como músico, sin importar el instrumento que toque aunque preferentemente que se dedique al mismo que nosotros.
c) Entrar a una escuela de música, nutrir nuestra curiosidad, relacionarse con nuevos músicos, compartir músicas e ideas para entender el mundo de la música, poner en práctica a toda la teoría que nos llame la atención.
d) Tocar con mucha gente diferente, y tocar todas las puertas de oportunidades interesantes que se nos presenten.
e) practicar…
f) practicar…
g) practicar…